Escribes como hablas
"Pagué 480 de luz", "debo 3,000 de la tarjeta". Tú lo dices, la app lo acomoda.
Escribe lo que gastaste...
"Pagué 480 de luz", "debo 3,000 de la tarjeta". Tú lo dices, la app lo acomoda.
Cuánto tienes, cuánto has gastado y cuánto debes. Nada complejo.
Entiende dónde se te va el dinero y qué puedes ajustar.
La mayoría no falla por falta de ganas. Falla porque la herramienta pide demasiado.
Cuánto tienes, cuánto debes, qué pagos vienen. En unos minutos queda claro tu punto de partida.
Cada gasto o ingreso entra como mensaje. Sin formularios, sin elegir categorías tú.
Ves si vas bien, qué se está saliendo y cuánto te queda de verdad para gastar o ahorrar.
No conectamos bancos, no pedimos tarjeta, no vendemos datos. Tú decides qué registrar.
Crea tu cuenta y empieza a registrar tus gastos con una frase.